LO QUE SE ESCONDE DETRÁS DE LA HÍPICA

 

Por: Lucía Patiño, ex-jinete

Como persona que ha montado a caballo toda su vida, puedo decir que lo que se ve desde fuera en ese deporte tan “bonito” en donde todos aman a sus caballos, no es tan bonito como parece. No os voy a hablar de los problemas que le causa a los caballos, ya que sobre eso hay mucha información interesante en internet, si no de mi experiencia y de lo que realmente se ve desde dentro.

He montado a caballo durante toda mi vida y nunca me había parado a pensar en si realmente esos caballos eran felices. Siempre me habían dicho que los caballos estaban para montar, que si los tratas bien no les haces daño, incluso me han llegado a decir que la fusta que se utiliza para que el caballo haga caso, ellos ni siquiera la notan, por lo que no pasaba nada en usarla. Con mis propios ojos he visto como se castigaba a caballos por no querer saltar.

Cuando era más pequeña y estaba empezando a montar, me daba pánico usar la fusta, pero mis profesores me obligaban a usarla, ya que si yo no dominaba al caballo, el caballo me dominaría a mi (suena fuerte, pero es así). De tanto escuchar esas cosas, lo normalizas, normalizas pegar a un animal con una fusta para que te haga caso, normalizas ponerle un hierro en la boca que le puede causar enormes problemas para poder controlarlo y dirigirlo como si de un coche se tratase, normalizas muchas cosas que nunca deberíamos normalizar.

La mayoría de los que practican este deporte piensan que aman a sus caballos, y yo me incluyo, porque así lo pensaba hasta hace unos meses, y eso evidentemente no es coherente. Hay que aprender a diferenciar entre “me gusta montar a caballo” y “me gustan los caballos”, son cosas muy distintas que la mayoría confunden pensando que por hacer hípica, aman a los caballos, y realmente es todo lo contrario. Nunca te subirías encima de un amigo, y si realmente quieres a alguien, no quieres dominarlo y dejarlo indefenso.

Los caballos son sumisos porque saben que si no lo son, serán castigados, ya que es de esa forma como los doman; ningún caballo salta obstáculos con una persona encima por diversión o porque le gusta, lo hace porque está dominado y por miedo. El mundo de la hípica es un infierno para los caballos. Se les utiliza como máquinas, como si no tuvieran sentimientos. Si un caballo no hace lo que le mandan en una hípica, y solo les da problemas porque no lo dan “domado”, se deshacen de él ya que no les conviene para el negocio, y les da igual lo que pase con la vida de ese animal, ya que ahí solo son objetos para obtener beneficios.

Creo que ahora os podréis hacer una mejor idea de lo que realmente es la hípica. Que no os engañen y os digan que los caballos son felices, porque no, no lo son. Ellos solo son sumisos, tienen miedo, y hacen lo que les mandan. La única manera de que sean felices es siendo libres.

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